El dia que lo ví por primera vez, no pude evitar imaginarme con él. Sonriendonos. Mirandonos.
Lo imaginé a él invitandome a salir, tomando mi mano, abrazandome como nadie, queriendome sin razones. Ese dia no pude saber ni su nombre, pero el destino se encargó de darme un lugar cerca a él, y eso era más de lo que yo necesitaba.
Sin yo saberlo, el también me miraba, y buscaba una manera, una excusa, las palabras para poder presentarse. Su Español era Nulo, Su Inglés muy malo y yo de la primera clase de Francés no pasaba. Aun recuerdo esa sensación tan extrema del primer intercambio de palabras. Yo no podía parar de sonreir del ataque de nervios que se adueñó de mi, mis ojos brillaban mientras le confirmaban a mi orgullo que lo estaba arruinando todo. Me bloquié y no pude entender bien lo que decía, no sabia si debía dejarlo de mirar o si debía disculparme por ser tan boba por quererlo sin conocerlo, porsupuesto el siguiente paso despues de las disculpas seria salir corriendo y cambiarme de nombre y si es posible de ciudad.
Lo tenia demasiado cerca, demasiado cerca intentando que yo lo entienda, demasiadso cerca para ser un par de desconocidos, demasiado cerca como para resistirme a sus ojos color agua marina, a su acento dificil de descifrar, demasiado cerca a su voz que parecia ser reconocida por mi. No podía mas con tanta quimica, con toda esa atracción, no podia mas con ese momento, lo miré a los ojos por un par de segundos sin dejar de sonreir. de pronto su mirada me lo dijo todo, era real. Bajé la mirada y no sabia que decir, jamás me habia pasado eso antes, no soy una chica tímida pero esta vez estaba paralizada.
Levanté la mirada lentamente para volver a mirarlo, él estaba ahi sonriendo, ahora su sonrisa competia por ser mas irresistible que sus ojos. Sus palabras no sonaban tan enredadas, estar tan cerca a el se empezó a sentir bien, demasiado bien. Casi podia sentir su corazon latiendo, quizas tan fuerte como el mio, quizas era mi imaginación.
Asi en ese momento mientras mi piel se erizaba, mientras mis ojos brillaban, en es momento cuando mi corazon latia fuertemente, le deje un pedazo de mi a su cargo, le di mi corazon herido, y el lo recibió como si fuera lo que mas estaba esperando en los ultimos dias. Lo recibió sin preguntas, con sonrisas, lo tomó en sus manos y me dio tiempo hasta poder tomarme a mi en sus manos. No pidió nada a cambio, no dijo nada. Se quedó a mi lado vigilando que mis ojos no lloren mas, se quedo ahi por si en el tiempo yo necesitara un abrazo.
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